For the Royal Mint of Burgos:
https://en.numista.com/catalogue/mint.php?id=289
Please, add this info:
Dates of operation: 12th Century-1681
Description (EN):
At the Royal Mint of Burgos, for six centuries (12th to 18th centuries), the so-called “Dineros burgaleses” were minted: blanca, seisenes, novenes, maravedís, obolos, meajas, pepiones, ducats, cuartillos, doblas, escudos, excelentes, reales, ochavos, cornados, and the other denominations that gold, silver, billon, and copper coins adopted over time. The presence of the letter B on the coin identified it as a production of the Royal Mint of Burgos.
The first coins to circulate in the New World were minted in Seville and Burgos for shipment to the recently discovered island of Santo Domingo.
The geographical location of the Burgos mint, the northernmost in Castile, explains the influence of trade with Flanders, which provided access to the silver mines of Germany and Central Europe. Its location in an area where the main trade routes of the Crown of Castile converged allowed it to become a benchmark in coinage production for the entire kingdom between the 13th and 16th centuries.
The change in monetary policy brought about by the discovery of America led to the decline of the Burgos Mint, which began minting mainly in billon and copper, with the Duke of Lerma as its treasurer from 1601. Counter-stamping coins was a key focus of its activity in the 17th century.
Although the Burgos Mint had completed its last minting operation in 1681, suffering flooding in the following two years, it finally closed in 1728, due to the centralization implemented by the Bourbon administration in the 18th century, following the accession of King Philip V to the throne.
Description (SP):
En la Real Casa de la Moneda de Burgos, durante seis siglos (siglos XII al XVIII), se acuñaron los llamados dineros burgaleses, las blancas, seisenes, novenes, maravedís, óbolos, meajas, pepiones, ducados, cuartillos, doblas, escudos, excelentes, reales, ochavos, cornados, y el resto de denominaciones que las monedas de oro, plata, vellón y cobre, fueron adoptando con el paso de los tiempos. La presencia de la letra B en la moneda, identificaba que era una producción de la Real Casa de la Moneda de Burgos.
Las primeras monedas que llegaron a circular en el Nuevo Mundo, fueron acuñadas en Sevilla y Burgos para ser enviadas a la isla de Santo Domingo, recién descubierta.
La situación geográfica de la ceca de Burgos, la más al Norte de Castilla, explica la influencia del comercio con Flandes, que da acceso a las minas de plata alemanas y de Centro Europa. Su situación en una zona en la que confluyen las principales rutas mercantiles de la Corona de Castilla, le permitirá ser un referente en la producción de moneda para todo el reino, entre los siglos XIII al XVI.
El cambio de política monetaria que supuso el descubrimiento de América, llevó a la decadencia de la Casa de Moneda burgalesa, que pasó a acuñar, en gran parte, en vellón y cobre, siendo su tesorero desde 1601 el Duque de Lerma. El resellado de monedas fue protagonista de su actividad en el siglo XVII.
Aunque la Casa de Moneda de Burgos había realizado su última labor de acuñación en 1681, sufriendo inundaciones en los dos años siguientes, el cierre definitivo llega en 1728, con ocasión de la centralización llevada a cabo por la administración borbónica en el siglo XVIII, tras la llegada al trono del rey Don Felipe V.